Dientes antes y después de recibir tratamiento para la gingivitis

Remedios caseros para la gingivitis

Conocida como una afección leve y recurrente, la gingivitis afecta cada año a millones de personas en el mundo, las cuales pueden ver seriamente afectada su salud bucal en caso de no solicitar atención médica de inmediato.

¿Qué es la gingivitis?

La gingivitis es una enfermedad que se origina en las encías, producto de una higiene bucal deficiente. En la mayoría de los casos, la gingivitis aparece por la acumulación de placa bacteriana en los dientes, lo que inflama los tejidos ocasionando irritación, sangrado, caries e incluso la caída de los dientes si la afección no se trata a tiempo.

Otros síntomas de gingivitis pueden ser sensibilidad en las encías, mal aliento recurrente y coloración oscura en el tejido que soporta la dentadura.

¿Cuáles son las causas de la gingivitis?

Aunque la mala higiene bucal es la causa principal de la gingivitis, otros factores de riesgo causantes de esta enfermedad pueden ser:

  • El tabaquismo.
  • Malas praxis dentales que dificultan la limpieza.
  • Enfermedades que atacan al sistema inmune.
  • Cambios hormonales durante el embarazo.
  • Diabetes crónica.

¿Cómo prevenir la gingivitis?

A pesar de sus efectos negativos, la gingivitis es una enfermedad que se puede prevenir, con tan solo seguir recomendaciones como:

Mantener la higiene bucal

Debido a que la acumulación de sarro es la causa principal de la gingivitis, mantener la higiene bucal es de suma importancia para prevenirla. En este caso, lo más recomendable es cepillarse los dientes 2 veces al día, o después de cada comida, evitando los movimientos bruscos y prologando el cepillado por 2 minutos.

Utilizar enjuague bucal

Para complementar la limpieza oral y eliminar cualquier rastro de suciedad, es recomendable utilizar el enjuague bucal después del cepillado, pues su composición a base de antisépticos bucales evita la acumulación de bacterias y la proliferación de infecciones causantes de gingivitis.

Evitar el tabaco y el azúcar en exceso

En la actualidad, se sabe que el consumo frecuente de nicotina afecta directamente a las defensas del organismo, lo que convierte al fumador activo en un paciente propenso a contraer infecciones en las encías. Luego de que se produce la gingivitis, el proceso de curación es más lento en personas adictas al tabaco.

Así mismo, el consumo de azúcar en exceso favorece la producción de sarro y la acumulación de placa bacteriana, lo que se traduce en una mayor cantidad de residuos bucales que pueden ocasionar gingivitis.

Utilizar hilo dental

Al igual que el enjuague bucal, utilizar hilo dental es fundamental para eliminar los residuos después del cepillado. En la mayoría de los casos, el hilo dental puede llegar a los lugares donde incluso el cepillo y el enjuague no llegan, lo cual es ideal para evitar la acumulación de sarro y bacterias.

Asistir con frecuencia al odontólogo

Mantener el control médico es vital para preservar la salud bucal. Por ello, visitar regularmente al odontólogo es la mejor manera de prevenir el desarrollo de la gingivitis, diagnosticándola a tiempo y evaluando qué factores de riesgo podrían influir en su aparición.

Realizarse limpiezas cada 6 meses

Además de visitar al odontólogo para una evaluación, es recomendable que el especialista ejecute una limpieza bucal a profundidad cada 6 meses. A diferencia de la limpieza común en casa, el procedimiento realizado en consulta garantiza la desinfección total de la cavidad bucal y permite que esta perdure por más tiempo.

¿Cómo tratar la gingivitis?

Antes de iniciar el tratamiento para la gingivitis, el médico tratante deberá realizar una evaluación de la cavidad bucal para determinar la gravedad de la afección. Para ello, el dentista podrá utilizar una sonda periodontal que le permita examinar a fondo las encías y ejecutar un diagnóstico preciso.

Si se trata de un caso de gingivitis leve, el dentista realizará una limpieza de rutina que permita eliminar todas las partículas de sarro, asegurándose de que no haya manchas, caries u otras afecciones bacterianas.

Después de esto, el especialista aplicará una solución a base de flúor, para proteger la dentadura y evitar complicaciones en caso de que la gingivitis reaparezca.

En caso de que el paciente presente gingivitis crónica, la limpieza podrá ser más extensa e incluir la aplicación de un tratamiento periodontal, para evitar el desarrollo de periodontitis y la posterior caída de los dientes.

Dentro de todos los tipos de tratamientos para la gingivitis, se recomienda acompañar los procedimientos médicos con el uso de enjuagues bucales en casa, además de una pasta dental específica para el tratamiento de la enfermedad. 

¿Cuáles son los mejores remedios caseros para la gingivitis?

Aunque el tratamiento para la gingivitis posee una alta tasa de efectividad en la mayoría de los casos, complementar las indicaciones del dentista con remedios caseros puede ayudar al paciente a recuperarse con mayor rapidez.

En ese sentido, los remedios caseros para la gingivitis más efectivos actualmente son:

Salvia

Gracias a su efecto regenerador y antiinflamatorio, la salvia resulta de gran ayuda como tratamiento casero para la gingivitis. En los casos de gingivitis leve, lo más recomendable es frotar algunas hojas secas en las encías afectadas y dejarlas actuar por unos minutos 2 veces al día.

Bicarbonato de sodio

Además de poseer múltiples propiedades antibacterianas, el bicarbonato de sodio es uno de los mejores aliados para la limpieza bucal, pues su composición evita la proliferación de hongos y provee una limpieza duradera.

Para utilizar este remedio casero para la gingivitis, solo es necesario diluir una cucharada de bicarbonato en una taza de agua tibia con agua oxigenada, y enjuagarse la boca con la mezcla después del cepillado.

Vinagre de manzana

Al igual que el bicarbonato, el vinagre de manzana también es reconocido por su efecto antibacterial. En ese sentido, para disfrutar del efecto de este remedio casero solo basta con mezclar 2 cucharadas de vinagre de manzana en 1 vaso de agua, y utilizarlo como enjuague bucal después del cepillado diario.

Aloe vera

Aunque el aloe vera suele ser utilizado con más frecuencia en afecciones de la piel, su efecto antiinflamatorio también se puede aprovechar como un tratamiento natural para la gingivitis. En este caso, se recomienda aplicar directamente el gel de la planta de aloe vera en las encías, al menos 2 veces al día, y dejarlo actuar de 10 a 15 minutos.

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