Tendinitis en el tobillo

Remedios caseros para la tendinitis

Con un alto número de incidencia en deportistas y personas de la tercera edad, la tendinitis se presenta como una lesión óseo-muscular, caracterizada por ocasionar incapacidad temporal y desgaste articular. Aunque la tendinitis no es grave, tratarla a tiempo es ideal para evitar complicaciones mayores.

¿Qué es la tendinitis?

La tendinitis hace referencia a la ruptura o inflamación de uno o varios tendones, generalmente en la zona de las muñecas, los talones, los hombros y los codos.

Los tendones son tejidos en forma de cuerda, encargados de unir los huesos con los músculos, facilitando la movilidad del cuerpo y garantizando la unión de su estructura. Al originarse una tendinitis de rodilla o tendinitis de muñeca, el paciente puede verse incapacitado para cosas tan simples como comer o correr.

¿Cuáles son las causas de la tendinitis?

En la mayoría de los casos, la tendinitis se origina a partir de una lesión imprevista, producto de un sobreesfuerzo muscular o algún tipo de accidente grave. A su vez, el desgaste producido por la práctica deportiva profesional también se considera una causa de la tendinitis de tenista o la tendinitis de lanzador.

En adultos mayores, la tendinitis también suele ser un motivo de consulta, pues con los años los tejidos pierden elasticidad y tienden a inflamarse. En estos casos, la tendinitis del manguito rotador y la tendinitis de rodilla constituyen los diagnósticos más frecuentes.

¿Cuáles son los síntomas de la tendinitis?

Después de que ocurre la lesión, los signos de tendinitis suelen manifestarse con síntomas como:

  • Dolor leve, que puede intensificarse al hacer movimientos.
  • Aumento de la sensibilidad en la zona de la lesión.
  • Inflamación de leve a moderada, según el tipo de lesión.

¿Cuáles son los tipos de tendinitis?

Según su lugar de aparición, la tendinitis puede clasificarse en:

Tendinitis de tenista

Originada usualmente en el epicóndilo lateral, estructura ósea que rodea el codo, la tendinitis de tenista es causada por movimientos repetitivos de extensión o giro del brazo, los cuales ocasionan desgaste muscular y lesiones en los tendones del codo.

La tendinitis de tenista se caracteriza por manifestar los mismos síntomas de la tendinitis en el brazo. A su vez, este tipo de tendinitis no solo se presenta en deportistas, ya que inclusive el uso constante del ordenador y el ratón también pueden originarla.

Tendinitis de golfista

Al igual que la tendinitis de tenista, la tendinitis de golfista se origina en el codo, específicamente en el epicóndilo medial, y es causada por la práctica de deportes que requieren lanzamientos.

En la mayoría de los casos, la tendinitis de golfista se produce por la aplicación de técnicas inadecuadas al jugar. Por ello, el reposo y la readaptación de los movimientos durante el juego son unas de las primeras recomendaciones después del diagnóstico.

Tendinitis aquílea

Tal como su nombre hace referencia, la tendinitis aquílea se origina en el tendón de Aquiles, tejido encargado de unir los músculos de la parte trasera de las piernas con el talón. Este tipo de tendinitis severa es ocasionado por la práctica inadecuada de Running, así como también por la pérdida de elasticidad en el tendón producto de la edad.

Tendinitis del manguito rotador u hombro de nadador

La tendinitis del manguito rotador es un tipo de tendinitis asociado con la inflamación o ruptura de los tendones, específicamente los que se encuentran ubicados a la altura del hombro sobre la cabeza del húmero.

Este tipo de tendinitis es un motivo frecuente de consulta para nadadores, beisbolistas y tenistas, quienes a diario deben hacer movimientos repetitivos con el brazo que originan esta lesión.

¿Cómo prevenir una tendinitis?

Prevenir la tendinitis es posible mediante la ejecución de buenas prácticas al realizar actividad física. En la mayoría de los casos, lesiones como la tendinitis de rodilla o la tendinitis subescapular pueden evitarse al seguir recomendaciones como:

  • Realizar ejercicios de calentamiento antes de cualquier actividad física.
  • Ejecutar una rutina de estiramientos después de ejercitarse.
  • Adaptar el ritmo de entrenamiento a las condiciones corporales, sin hacer sobreesfuerzos.
  • Mantener la hidratación antes y después de hacer ejercicio.
  • Ejecutar las técnicas adecuadas para la práctica de cualquier disciplina, así como también utilizar el equipo más adecuado.

¿Cuál es el tratamiento de la tendinitis?

A pesar de que la tendinitis, y en especial la tendinitis severa, tienen múltiples orígenes y evolucionan de diversas formas, el tratamiento para la tendinitis sigue siendo el mismo. Por ello, al presentarse un caso de tendinitis cubital o tendinitis aquílea, el médico tratante puede recetar:

  • Analgésicos: cuando la tendinitis viene acompañada de dolor intenso, el tratamiento para la tendinitis puede incluir el uso de analgésicos tópicos y orales, como el ibuprofeno o las cremas de árnica.
  • Corticoesteroides: en los casos donde los analgésicos no funcionan, el médico tratante puede aplicar inyecciones de corticoesteroides para reducir el dolor y la inflamación. Este tratamiento está descartado en pacientes con tendinitis crónica o tendinitis severa, pues los corticoesteroides pueden propiciar el desgaste de los tendones y ocasionar una lesión más grave.
  • Fisioterapia: tanto la fisioterapia para tendinitis de hombro como la fisioterapia para tendinitis rotuliana poseen un alto índice de efectividad  en pacientes con estas lesiones. Al realizar fisioterapia es posible reforzar los músculos, lograr una recuperación completa de la tendinitis y evitar su reaparición.
  • Cirugía: a menos que se trate de un caso grave, la cirugía siempre es la última opción después del diagnóstico de la tendinitis. Si ningún otro tratamiento funciona, el médico puede pautar un procedimiento quirúrgico para reparar el tendón o facilitar el proceso de curación.

¿Cuáles son los mejores remedios caseros para la tendinitis?

Aunque lo más frecuente en el tratamiento para la tendinitis es el uso de medicamentos, algunos remedios caseros como estos pueden ser de gran ayuda para acelerar el proceso de recuperación y obtener mejores resultados.

Hielo

Para la tendinitis leve, aplicar hielo en la zona afectada es ideal para reducir la inflamación, aliviar el dolor y mejorar la circulación. Cuando se trata de tendinitis de rodilla, lo mejor es combinar esta terapia de frío con el uso de algún analgésico tópico, para prolongar el efecto calmante.

Baños de agua tibia

Al igual que el frío del hielo, el calor de un baño tibio puede calmar el dolor de la tendinitis crónica, a la vez que reduce la inflamación y relaja el cuerpo. Para mejores resultados, lo ideal es sumergirse en agua tibia por 20 minutos, y agregar aceites esenciales que favorezcan el proceso de relajación.

Cúrcuma

Reconocida por su efecto antiinflamatorio y analgésico, la cúrcuma es ideal como remedio casero para la tendinitis, pues garantiza el alivio del dolor y la inflamación producto de la tendinitis severa.

Para disfrutar de los beneficios de este remedio casero, solo es necesario preparar medio litro de infusión de cúrcuma y aplicarla con un paño sobre la zona afectada, dejando que la cúrcuma actúe por 20 minutos.

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