Erupción de varicela en un niño

Remedios caseros para la varicela

La varicela es uno de los virus más comunes en la infancia. Millones de niños han padecido de esta incómoda enfermedad que produce picor constante. Sin embargo, desde que se desarrolló una vacuna, se ha logrado disminuir la propagación del virus en el mundo, promoviendo un mejor tratamiento para la varicela.

¿Qué es la varicela?

La varicela se caracteriza por ser una infección que proviene del virus varicela zoster (VVZ). Sus manifestaciones incluyen una erupción vesicular que se presentan como manchas y ampollas en todo el cuerpo. A pesar de que la población infantil es más propensa de contagiarse de varicela, los adultos también pueden presentar cierta variación en los signos y síntomas de la enfermedad.

Se puede transmitir en las primeras etapas de la infección. De hecho, puede propagarse a partir de las 48 horas posteriores al contagio, hasta que se sane la última costra en el cuerpo.

Las epidemias suelen ser más comunes en estaciones como primavera e invierno. Los recién nacidos en periodo de lactancia pueden ser inmunes a contraer la varicela.

¿Cuáles son las causas de la varicela?

Las causas de la varicela son muy diversas. Esta infección puede contagiarse mediante las secreciones en las vías respiratorias, o por pequeñas gotas de líquido vesicular. Además, la varicela en adultos puede transmitirse a través de objetos o prendas que han sido utilizadas por una persona portadora del virus.

Unos niveles de defensa bajos en el organismo es otra de los factores de riesgo para sufrir la varicela. En este sentido, esto podría ocasionar no solo un riesgo de infección para los adultos, sino también podría generar una varicela en bebés recién nacidos.

Las mujeres embarazadas representan una población en riesgo. Esto incluye a las que ya contrajeron la enfermedad, como las que están sanas, ya que esto podría afectar la prosecución del desarrollo embrionario.

¿Cuáles son los síntomas de la varicela?

Aunque los síntomas de la varicela pueden ser muy variados, las personas no suelen mostrar signos evidentes hasta las 48 horas posteriores al contagio. Entre los cuales están:

  • Fiebre.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor de cabeza.
  • Fatiga.
  • Enrojecimiento de la piel, lo que con el tiempo puede convertirse en ampollas.
  • Manchas y ampollas en todo el cuerpo, sobre todo en el torax y el cuero cabelludo.
  • La varicela en bebés puede generar marcas permanentes, que pueden expandirse hasta el rostro y las extremidades.

¿Cómo prevenir la varicela?

Los avances médicos han permitido desarrollar una vacuna que impida no solo el contagio, sino también la posibilidad de reincidir en la infección en forma de herpes zoster. La vacuna consta de una sola dosis que no presenta ningún tipo de complicaciones para la población más vulnerable.

Está comprobado que esta vacuna puede prevenir la enfermedad en un 80% de los casos, y puede administrarse en niños a partir de los 12 y 18 meses de edad.

Las personas que tienen unos niveles inmunológicos muy bajos o mujeres embarazadas no pueden aplicarse este tratamiento para la varicela. Además, esta vacuna puede administrarse con otras como: rubéola, hepatitis B, meningitis o sarampión.

¿Cuál es el tratamiento para la varicela?

Los síntomas de la varicela soy muy particulares. En este sentido, para los especialistas no resulta demasiado complicado diagnosticar la infección. Sin embargo, en algunas ocasiones es necesario hacer un análisis de los anticuerpos en la sangre para estudiar al virus en un laboratorio. Una vez que se identifica, se puede aplicar un tratamiento para la varicela basado en las siguientes intervenciones:

  • Terapia antiviral y sintomática: es un tratamiento para la varicela que tiene un efecto paliativo y transitorio. Consiste en aplicar diversos analgésicos, antihistamínicos y lociones para aliviar la sensación de picor de la varicela.
  • Compresas húmedas: ideal para aliviar la sensación de picor durante la varicela en bebés. además, también ayuda a desinfectar las heridas que se producen al rascar las marcas.
  • Antibióticos: son recomendables cuando la varicela se encuentra en un grado de infección bacteriana.

¿Cuáles son los mejores remedios caseros para la varicela?

A pesar de que existe una vacuna que se encarga de evitar la propagación de la varicela. En la actualidad se siguen necesitando medicamentos para contener la infección. Es por ello que se ofrecen una gran variedad de medicinas no solo recetados por especialistas, sino que también hay diversos remedios caseros para la varicela, los cuales son:

Bicarbonato

El bicarbonato es muy conocido como uno de los remedios caseros para la varicela por sus propiedades analgésicas para reducir la picazón y el dolor de la piel infectada. En consecuencia, esto ayuda a que la persona se rasque menos, lo que disminuye el periodo de sanación, y permite que las marcas no perduren en el tiempo.

Para disfrutar de sus beneficios, es recomendable aplicarlo al menos unas 3 veces al día. Se debe mezclar con agua para hacer un tipo de pasta, lo que se aplicará directo en las ampollas hasta que se seque.

Cilantro

Este remedio casero para la varicela alivia los síntomas de la infección en pocos días. Contiene diversas propiedades orgánicas muy beneficiosas para el organismo.

Este tratamiento para la varicela se puede tomar en sopa de cilantro y zanahoria al menos una vez al día.

Miel

La miel es un componente alimenticio que posee componentes naturales que ayudan a disminuir la inflamación. Además, este remedio es ideal para prevenir la varicela en bebés gracias a sus propiedades antibacterianas. Por otra parte, puede servir como un mecanismo de preventivo en los riesgos de reinfección de las ampollas en el cuerpo.

En este sentido, la miel no necesita de alguna preparación previa. Simplemente se aplica en el cuerpo, y se deja secar por unos minutos. Posteriormente, se limpia con agua limpia para quitar todos los residuos del remedio.

Baño De Avena

La varicela en adultos se puede sanar gracias a este remedio casero con propiedades desinflamatorias. Solo se debe aplicar en una bañera llena de agua con avena, aplicar el baño durante 30 minutos, lo que reduce la irritación de la piel, y apresura todo el proceso de sanación.

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